[Reportaje realizado por la Asociación Locos por la Pesca. Para más información sobre la Pesca en La Rioja acuda a www.conlared.com/locosporlapesca]

Vista de la piscifactoría de Brieva de Cameros.
Las repoblaciones piscícolas constituyen una alternativa más en la mejora de las poblaciones trucheras, y permiten atender una demanda de pesca en zonas donde la capacidad productiva del medio se ve superada.
El problema es sencillo; la degradación del medio acuático y el elevado aprovechamiento de los recursos hídricos hacen cada vez más escaso el recurso "pesca deportiva", fuertemente demandado por la sociedad actual.
Por otro lado, la utilización racional de técnicas de repoblación puede suponer una mejora en volumen y calidad de los recursos piscícolas. Sin embargo, hasta ahora, la práctica de tales repoblaciones en la Comunidad Autónoma de la Rioja estaba dificultada por la ausencia de un suministro de material de repoblación adecuado.
Dentro de este marco, los principales objetivos de las instalaciones de Brieva de Cameros son:

Pileta de alevines [Foto: Solo].
Estudio genético de las poblaciones de trucha común de los ríos de La Rioja
En el año 1998 se realizó un estudio genético de las poblaciones existentes, inventariando un total de 33 puntos con objeto de determinar su estructura genética (origen y pureza).
La introducción de stocks foráneos conlleva la pérdida de la pureza y riqueza genética de nuestras poblaciones autóctonas, produciéndose cierta introgresión como consecuencia de hibridaciones con ejemplares centroeuropeos. Este estudio permitió:

Parte de las instalaciones, zona de alevinaje [Foto: Solo].
Agua (calidad y cantidad)
El agua surge de unas peñas calizas a una temperatura comprendida entre 9,5 y 11ºC con un pH de 7,2, características óptimas para la producción de huevos y alevines. El agua es algo fría para lograr grandes crecimientos pero éste no es el objeto de la instalación.
Las concesiones de caudal son de 0,6 y 0,8 m3/s respectivamente para la primera y segunda fase. El caudal medio es de 0,45 m3/s, descendiendo en época de estiaje. Se aporta oxígeno en temporadas críticas de escaso caudal y durante los tratamientos sanitarios.

Poza con truchas de mayor tamaño [Foto: Solo].
Comprende los siguientes elementos:

Pareja de reproductores [Foto: Solo].
Conocida la base genética con que trabajar, los pasos se encaminaron hacia la reproducción y cultivo de la especie
Como punto de partida, se recogieron truchas de tramos siempre vedados con un nivel mínimo de introgresión de acuerdo con los estudios genéticos (poblaciones nativas puras).
En el año 1998 se capturaron más de 1100 truchas de los ríos Urbión, Oja, Solves y Najerilla, y en el año 1999 se capturaron 600 truchas del río Portilla.
Cada tres años y según los resultados de los inventarios genéticos se capturan nuevas truchas de poblaciones nativas para aumentar la variabilidad de los lotes estabulados. En el año 2001 se capturaron más de 1000 truchas de los arroyos Castejón y Trampal.
Reproductores: Establecido el objetivo anual de producción (del orden de 2.000.000 de huevos a desovar), se estabulan los reproductores necesarios (cada kg de hembra produce alrededor de 1500 huevos).
Se aplican cargas de 7,5 kg/m2 y ratios sexuales 1/1. Los lotes se clasifican por edades separando truchas más o menos tardías. Se diferencias dos líneas genéticas.
TOTAL reserva anual de reproductores: 3.000 ud (se reservan 3.000 alevines de cada añada para reproductores de los primeros en nacer).

Extracción de las huevas [Foto: Solo].

Huevos fecundados [Foto: Solo].
Se desovan las truchas entre los 3 y 5 años (los mejores machos tendrán de 2 a 4 años. Las mejores hembras tendrán de 3 a 6 años). A principios de noviembre se separan los machos de las hembras seleccionados para reproductores mediante separadores de rejilla.
Se comprueba el estado de maduración de cada hembra, una a una, desde principios de diciembre hasta finales de febrero, todos los lunes (los huevos permanecen maduros 8 días y huevos demasiado maduros originan alevines en los que domina el sexo masculino). Los machos están maduros toda la época de freza. La maduración de las hembras se comprueba mediante la palpación suave del abdomen, los huevos deben estar sueltos y con facilidad para salir.
Se trasladan las hembras y machos maduros a los estanques de estabulación en el laboratorio de incubación para proceder a la inseminación artificial. Para obtener una mayor variabilidad genética se utiliza una hembra por cada macho.
Los productos sexuales de las truchas se extraen manualmente mediante un suave masaje en el abdomen, previamente se han anestesiado para facilitar el manejo y evitar que sufran (antes de desovar se meten en agua para retirar posibles restos de anestesia).
Una vez alcanzados los objetivos de producción, el resto de hembras sin desovar se sueltan al río; si se valora conveniente mantenerlas en Brieva también se desovarán (los huevos no son expulsados del cuerpo de la hembra se reabsorverán progresivamente; este proceso puede provocar la posterior esterilidad del pez).
Los huevos se depositan directamente sobre una palangana y se mezclan con el semen de cada macho. Se mezclan con la mano o con una pluma suavemente, consiguiendo la fecundación; esta forma de proceder es conocida como "método seco".
Se dejan reposar los huevos durante unos minutos para después de lavarlos depositarlos en los cajones de incubación de madera.
Los huevos permanecen sumergidos en agua corriente. No se manipulan hasta que alcanzan la fase denominada "ojos visibles" y el huevo está embrionado. Se separan entonces los huevos sanos del resto mediante una máquina de selección de huevos.
El cuidado y limpieza de los huevos es la labor de mayor dedicación de la instalación.
El tiempo desde la fecundación hasta la eclosión depende de la temperatura del agua, siendo éste de unos 420 grados/día. Así con una temperatura del agua de 10 ºC se necesitarían 42 días para la eclosión de los huevos.
Los pequeños alevines nacidos poseen reservas de nutrientes en el saco vitelino que es reabsorbido a unos 20 días de nacer, momento en el que empiezan a alimentarse de piensos secos.

Pileta de truchas [Foto: Solo].
El crecimiento está relacionado con factores genéticos, con la alimentación y con la temperatura del agua. En la instalación se pueden obtener hasta un 60% de truchas de tamaño pescable (23 cm) en dos años.
Por factores genéticos, truchas de la misma añada, con idéntica alimentación, alcanzan diferencias importantes en su tamaño. Por ello es necesario realizar clasificaciones en tres tamaños con una máquina especial, desde las primeras edades.
El alimento aportado de forma automática es de diferente tamaño de grano según el desarrollo del pezConsumen pienso con relación a menos de 1% de su tamaño, aumentando la alimentación en los meses de verano.
En la instalación se realizan los tratamientos sanitarios necesarios para el control de enfermedades propias de las truchas (especialmente saprolegnia) y los trabajos de profilaxis como retirada de peces muertos, desinfección de estanques, material, etc...
A continuación se resumen las repoblaciones efectuadas con truchas procedentes de la piscifactoría de Brieva de Cameros:
| TRUCHA PESCABLE | ALEVINES | HUEVO EMBRIONADO | ||
| Año | Número | Peso (kg) | Número | Número |
| 2000 | 10.500 | 2.100 | 180.000 | 0 |
| 2001 | 17.000 | 3.400 | 0 | 0 |
| 2002 | 18.325 | 3.665 | 54.000 | 0 |
| 2003 | 10.640 | 2.128 | -pte.- | 25.600 (cajas Vibert) |
A fecha de hoy se cuenta con alrederor de 750.000 alevines con los que acometer repoblaciones en junio y septiembre.
Considerando unas buenas condiciones de reproducción y alevinaje, y dentro de un modelo de gestión donde se apuesta por la repoblación con ejemplares jóvenes, la capacidad de las instalaciones sería:
| HUEVO EMBRIONADO (cajas Vibert) | ALEVINES | TRUCHA PESCABLE | EXCESO ANUAL REPRODUCTORES | |
| Número | Número | Número | Peso (kg) | Número |
| 100.000 | 1.000.000 | 50.000 | 10.000 | 2.218 |
Considerando:
0,5% huevos alcanzan tamaño pescable.
7% alevines alcanzan tamaño pescable.
90% supervivencia en trucha pescable.
Se podría deducir que el total de trucha pescable aportada anualmente por la piscifactoría de Brieva de Cameros alcanzaría la cifra de 117.496 individuos.
En la actualidad, la piscifactoría de Brieva se orienta a la producción de alevines de trucha común autóctona para repoblación.

Reproductores [Foto: Solo].

Producto final [Foto: Solo].